En el tráfico jurídico diario, el contrato es el instrumento fundamental que otorga certeza a las operaciones civiles y mercantiles. Sin embargo, el incumplimiento de las obligaciones pactadas por una de las partes no solo rompe la confianza, sino que genera afectaciones patrimoniales directas.
Nuestra asesoría se centra en la aplicación del principio pacta sunt servanda (lo pactado obliga). Intervenimos en:
- Acción de Cumplimiento Forzoso: Exigimos ante los tribunales que la contraparte ejecute la prestación a la que se obligó originalmente.
- Rescisión Contractual: En casos donde la confianza se ha roto irremediablemente, gestionamos la terminación del vínculo legal, exigiendo la restitución de prestaciones y el pago de daños y perjuicios.
- Cláusulas Penales: Hacemos valer las penas convencionales estipuladas para resarcir el menoscabo económico derivado de la mora o el incumplimiento.
